LA TRATA DE PERSONAS
Es
difícil imaginar un crimen más horrendo e impactante que la trata de personas;
sin embargo, es uno de los delitos más lucrativos y de mayor crecimiento. En
los ultimos años, se han registrado centenares de casos de secuestros de
menores .Muchas de ellas fueron encontradas en prostìbulos clandestinos,
privadas de su libertad y viviendo en condiciones miserables, sufriendo
maltratos fìsicos y morales, obligadas a prostituirse y otras de ellas siguen
aun desaparecidas.
La
mayorìa de los casos, las vìctimas son vendidas a otros paises o son llevadas
lejos, para que puedan trabajar sin ser reconocidas , muchas esclavas, no salen
a la luz, quizas sea por el miedo o por verguenza de las vìctimas o los
familiares. Sabemos que detras de estos secuestros quedan en la nada o impunes.
Esta
violación de los derechos humanos tiene su origen en la demanda de servicios
sexuales y las ganancias que estos generan; la mercantilización de los seres
humanos como objetos sexuales; así como la pobreza, las desigualdades de género
y la posición de subordinación de las mujeres y de las niñas, que representan
un campo fértil para la trata de personas.
El
trabajo doméstico, los servicios de “hospitalidad y los talleres clandestinos
donde se explota a trabajadores ilegales son todos destinos para las mujeres.
Las políticas y leyes restrictivas en materia de inmigración y de migración, o
las condiciones restrictivas de permanencia y trabajo, especialmente para las
mujeres, hacen que las mujeres y las niñas sean particularmente vulnerables
ante los traficantes si deben emigrar para sobrevivir.
Todos
hemos oído historias de padres que venden a sus hijas. Lo que no hemos oído
tanto son las historias de los reclutadores y traficantes ilegales que sacan
una ganancia de las vulnerabilidades basadas en el género.
En
primer lugar, hay que poner a los derechos humanos y la justicia para las
víctimas en el centro de nuestros esfuerzos. En la actualidad, se presta mucha
atención a la soberanía nacional, la seguridad nacional, la moralidad, la ley y
otros paradigmas que penalizan a las víctimas y a las supervivientes de la
trata de personas, en lugar de penalizar a los traficantes y a sus clientes. Es
hora de atacar a los grandes sindicatos y redes de trata de personas y ofrecer
protección, justicia y servicios reales a las supervivientes. Las víctimas de
la trata a menudo están traumadas y deprimidas, y requieren asesoría y apoyo
social, atención médica incluyendo servicios de salud sexual y reproductiva,
asistencia jurídica y vivienda. Las innovaciones incluyen un servicio único que
mejore el acceso a la justica; tribunales especiales incluyendo tribunales
móviles y equipos interdisciplinarios; una mayor concientización en materia de
género y una mayor representación de las mujeres en la policía y los sistemas
de justicia.
En
primer lugar, hay que poner a los derechos humanos y la justicia para las
víctimas en el centro de nuestros esfuerzos. En la actualidad, se presta mucha
atención a la soberanía nacional, la seguridad nacional, la moralidad, la ley y
otros ejemplos que penalizan a las víctimas y a las supervivientes de la trata
de personas, en lugar de penalizar a los traficantes y a sus clientes. Es hora
de atacar a los grandes sindicatos y redes de trata de personas y ofrecer
protección, justicia y servicios reales a las supervivientes. Las víctimas de la
trata a menudo están traumadas y deprimidas, y requieren asesoría y apoyo
social, atención médica incluyendo servicios de salud sexual y reproductiva,
asistencia jurídica y vivienda.
Actualmente,
las sociedades están cada vez más conscientes de este delito internacional y ya
son muchas las películas o documentales cuyo objetivo es reflejar esta
problemática mundial.
Después
de todo lo discutido, ¿qué hace falta por hacer y qué ejemplos innovadores de
buenas prácticas podemos presentar para luchar contra la trata de personas?
·
concienciar
y fomentar la comprensión sobre este fenómeno
·
conseguir
que se haga justicia para con las personas objeto de trata
La
Organización Internacional para las Migraciones (OIM) viene trabajando en
materia de lucha contra la trata de personas desde 1994. Desde entonces, la
Organización ha llevado a cabo alrededor de 500 proyectos en 85 países y ha
proporcionado asistencia a unas 15.000 personas que fueron objeto de trata. Sus
objetivos primordiales en este quehacer son prevenir la trata de personas y
proteger a las víctimas de la trata al tiempo que se les ofrece opciones
seguras y sostenibles de retorno y reintegración a sus países de origen.
"No debemos descansar hasta
erradicar la trata de personas"